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El Niño es visible tanto en la altura del océano como en la temperatura

El Niño implica condiciones más cálidas de lo normal en partes del Pacífico ecuatorial y cambios en la circulación atmosférica. Sus efectos pueden alcanzar los patrones de lluvia y sequía lejos del...
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Ilustración editorial conceptual sobre El Niño visible tanto en la altura de la superficie del océano como en la temperatura, sin texto ni logotipos

Las observaciones de la NASA de 2026 explican por qué la expansión del agua cálida permite a los satélites seguir el calor situado bajo la superficie.

El Niño es un patrón océano-atmósfera

El Niño implica condiciones más cálidas de lo normal en partes del Pacífico ecuatorial y cambios en la circulación atmosférica. Sus efectos pueden alcanzar los patrones de lluvia y sequía lejos del océano. Esas tendencias no determinan un tiempo idéntico en todos los lugares.

El agua cálida ocupa más volumen

Al calentarse, el agua de mar se expande y eleva la altura de la superficie marina. Por tanto, las observaciones de Sentinel-6 pueden revelar zonas extensas donde se ha acumulado calor adicional. Al destacar las anomalías de menor duración vinculadas al episodio, los científicos eliminan los ciclos estacionales y las tendencias a largo plazo.

Las ondas Kelvin desplazan el calor hacia el este

Cuando los vientos alisios ecuatoriales se debilitan o invierten, amplios pulsos de agua cálida pueden desplazarse desde el Pacífico occidental hacia el oriental. Estas ondas Kelvin profundizan la capa cálida y suprimen el afloramiento de agua fría que normalmente afecta a la costa pacífica de América.

Un reservorio importa más que una capa superficial

Una superficie cálida y poco profunda puede cambiar con rapidez. Un nivel del mar elevado indica calor almacenado en una capa más profunda, que puede ejercer una influencia mayor sobre el desarrollo del episodio. Las mediciones de temperatura y altura se complementan entre sí, en lugar de sustituirse.

Una analogía no garantiza una previsión

La NASA comparó algunas condiciones de junio de 2026 con el intenso episodio de 1997, al tiempo que identificó diferencias importantes. La similitud en una fecha no garantiza el mismo resultado. Las previsiones necesitan observaciones continuas del océano y de la atmósfera mientras evoluciona el sistema acoplado.

Fuente

Fuente comprobada el 24 de septiembre de 2026. Información general únicamente; los artículos de salud no constituyen asesoramiento médico y los artículos de economía no constituyen asesoramiento financiero.