El Reino Unido ha decidido no apresurarse a establecer un nuevo marco de derechos de autor para el entrenamiento de inteligencia artificial. En un informe publicado el 18 de marzo de 2026, el gobierno declaró que no introduciría reformas hasta tener la certeza de que estas podrían proteger a los titulares de derechos, facilitar a los desarrolladores de IA el acceso a contenidos de alta calidad y generar beneficios económicos más amplios.
Se trata de un cambio de rumbo significativo. La propuesta que el gobierno había privilegiado en la consulta era una excepción amplia para la minería de textos y datos que incluía una opción de exclusión (opt-out). El informe de 2026 señala que dicho enfoque ya no es el preferido, tras haberse encontrado con una fuerte oposición, pruebas limitadas y una incertidumbre persistente en torno a los mercados de licencias, los litigios y las normas internacionales.
Lo que reveló la consulta
La consulta se llevó a cabo entre diciembre de 2024 y febrero de 2025 y recibió 11.520 respuestas. Entre los participantes se encontraban creadores, artistas intérpretes, editores, desarrolladores de IA, investigadores, organizaciones culturales, pequeñas empresas y profesionales del ámbito jurídico.
Se consideraron cuatro opciones generales:
- mantener la ley actual;
- exigir autorización en todos los casos;
- introducir una excepción amplia para la minería de datos;
- introducir una excepción con una opción de exclusión y medidas de transparencia.
El gobierno no halló consenso. Muchos titulares de derechos argumentaron que una opción de exclusión sería difícil de utilizar y podría mermar el valor de sus obras. Por su parte, muchos participantes del sector tecnológico sostuvieron que unas excepciones más amplias podrían aumentar la competitividad del Reino Unido. El informe reconoce la importancia tanto de la producción creativa como del desarrollo de la IA, al tiempo que admite que la información necesaria para equilibrar ambos aspectos sigue siendo incompleta.
Sin cambios inmediatos en la ley de derechos de autor
El informe es un documento de política y una evaluación de impacto, no una norma legislativa. No crea ninguna nueva excepción ni elimina derechos existentes. La postura declarada del gobierno consiste en recopilar más datos, examinar enfoques políticos alternativos y realizar un seguimiento de la tecnología, los litigios, los mercados de licencias y los acontecimientos a nivel internacional.
Para los creadores, la lección práctica es sencilla: no traten los titulares sobre una consulta como si la ley ya hubiera cambiado. Para los desarrolladores, la ausencia de una nueva reforma no es un permiso para ignorar los derechos de autor. La legislación aplicable, las licencias y los términos que rigen el material de origen siguen siendo importantes.
La transparencia pasa a ocupar un lugar central
El informe señala que una mayor transparencia sobre el contenido y los datos utilizados para entrenar sistemas de IA puede ayudar a los titulares de derechos a hacer valer sus derechos. Propone colaborar con la industria y los expertos en las mejores prácticas para la transparencia de los datos de entrada, al tiempo que se supervisan los enfoques adoptados en otros lugares.
La transparencia no es un problema técnico resuelto. Los conjuntos de datos de entrenamiento pueden contener miles de millones de elementos, las cadenas de suministro son complejas y las distintas partes interesadas discrepan sobre el nivel adecuado de divulgación. No obstante, la dirección está clara: la procedencia, la documentación y los procesos auditables están adquiriendo un papel central en la relación entre los sistemas de IA y el trabajo creativo.
La concesión de licencias sigue estando impulsada por el mercado, por ahora.
El gobierno considera que las licencias son importantes tanto para remunerar a los creadores como para facilitar a los desarrolladores de IA un acceso legítimo a material útil. Por el momento, no propone intervenir directamente en el mercado de licencias; en su lugar, prevé observar la evolución de los modelos impulsados por el mercado y examinar herramientas como el Creative Content Exchange.
Esto deja a los creadores independientes y a las pequeñas empresas en una situación difícil. Las grandes organizaciones pueden negociar acuerdos complejos, mientras que los artistas individuales pueden tener menos poder de negociación y menos visibilidad sobre cómo se utiliza su obra. El informe reconoce las inquietudes respecto a lograr resultados justos, pero aún no ofrece un mecanismo definitivo.
Etiquetas, herramientas técnicas y réplicas digitales
El informe también aborda el etiquetado de material generado por IA, las señales técnicas empleadas por los titulares de derechos, la aplicación de la normativa y las réplicas realistas del rostro o la voz de una persona. Propone continuar trabajando en la materia en lugar de establecer normas generales inmediatas. Asimismo, distingue entre obras generadas íntegramente por ordenador y obras humanas creadas con asistencia de IA; una distinción que probablemente cobrará mayor relevancia a medida que los flujos de trabajo creativos se vuelvan híbridos.
Qué pueden hacer ahora los equipos responsables
- Mantenga un registro de las fuentes, licencias y permisos asociados al material de formación o de referencia.
- Separe los activos creados por humanos, los asistidos por IA y los generados totalmente por IA en los registros de producción internos.
- No asuma que el contenido de acceso público es automáticamente de libre uso para cualquier propósito.
- Analice las afirmaciones de los proveedores sobre los datos de entrenamiento y la indemnización, en lugar de basarse en el lenguaje de marketing.
- Preservar la capacidad de actualizar los registros de procedencia a medida que evolucionan la legislación y las normas de la plataforma.
El Mythic Mode perspectiva
La tecnología creativa funciona mejor cuando tanto la experimentación como la autoría son visibles. Una cultura digital duradera requiere espacio para nuevas herramientas, pero también necesita pruebas: quién creó un recurso, qué material sirvió de base y qué permisos se aplican. El informe del Reino Unido no resuelve estas cuestiones. Deja claro por qué es poco probable que los atajos conduzcan a una respuesta fiable.
Este artículo ofrece información general, no asesoramiento jurídico. Las normas sobre derechos de autor dependen de la jurisdicción y de las circunstancias particulares; consulte la legislación vigente y busque asesoramiento profesional antes de tomar decisiones legales o relacionadas con licencias.